lunes, 11 de agosto de 2008

La vuelta al mundo tras las Estrellas Michelín





Marionetas en un escenario de cartón piedra que deambulan en el escenario al capricho de los dioses. Ellos nos dan el alimento necesario y nosotros nos movemos sin rechistar al son que marcan sus hilillos de seda.
Pero un día, una de esas marionetas sin nombre, salió del escenario para crear su propio mundo. Ya no quería ser anónimo, ahora pasearía por el mundo bajo el nombre de 'el gourmet suizo'. De niño gustaba de las historias de aventuras y entre sus favoritos se encontraba 'La Vuelta al mundo en 80 días'. Su madre ya le decía que nunca crecería y quizá no lo ha hecho, pero él se sentía bien así.
Cuando apenas levantaba el metro del suelo creía firmemente que algún día él también podría recorrerse el mundo. Apostaría con unos amigos que sería capaz de hacer una loca hazaña en un tiempo record y lo haría, sin duda lo conseguiría. Porque si uno sueño tiene todo el derecho a que el sueño acabe como se quiere.
Así, con los cincuenta años a la vuelta de la esquina, decidió apostar con sus amigos del Café París, que él sería capaz de recorrerse los tres Estrellas Michelín del mundo en tan solo dos meses. En cada restaurante comería los menús degustación, bebería los mejores vinos de sus bodegas y se comprometería a escribir de cada uno de esos lugares y menús unas minuciosas crónicas con fechas y horas, que a su regreso narraría a todos los habituales del Café.
Entre vinos, risas y tiempo... el sueño del gourmet suizo se convirtió en una loca y desfasada hazaña en la que cada comensal del viejo Café París opinaba sobre cómo se desarrollaría tal viaje. Hubo alguién que se le acercó al oido, seguramente para proponerle un reto mayor... Nadie supo de aquel secreto, solo del ceño fruncido del suizo y de aquel trago, del golpe del vaso vacío sobre la mesa y un de rotundo 'hecho, en menos de un mes tendrás noticias mias' que emitió el suizo gourmet a su compañero de barra... (CONTINUARÁ)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola:Ayer te oi en la SER, no se si era una entrevista en directo o un refrito de esos que se llevan ahora que estamos en verano. Me encantó la propuesta de los desayunos... sin duda la mejor comida del dia. Tardé un rato en darme cuenta de que eras tú. La última vez que te ví fue hace ¿diez años? detrás del mostrador del Mc Donalds y me encuentro con que ahora ¡¡¡eres gastrónoma!!! Las vueltas que da la vida. Te deseo mucha suerte. Un abrazo.

Sara Cucala dijo...

Ja ja, ¡qué genial! Me encanta esto del blog porque de repente mi pasado, que es parte de mi yo, aparece por este blog. No sé quién eres pero me gusta saber que estás ahí.
Sí, cuando trabaja en McDonalds me paga mis estudios de filología, y el hacer aquellas super hamburguesas (ja ja) me llevaron a saber buscar la cocina buena de verdad.. creo que me entiendes.
Ahora soy la reina de la hamburguesa, ja ja
Y del churro y la porra.. ja ja
Gracias por tu apunte. Un beso, Sara