A veces el silencio se deja agitar por la brisa del mar, trayendo y llevando a su paso las palabras sordas que resuenan en nuestras mentes perdidas en cualquier libro. Susurramos, sin son, mundos imaginarios de tinta impresa, que rivalizan en un viaje con la belleza de lo desconocido. Sentados, solos, en ocasiones necesitamos sentir que nadie nos mira. Sobre la partitura invisible de un sueño se salpican a capricho redondas tranquilas y semicorcheas traviesas. Y el alma se disputa si adormilarse en la placidez de un relato disperso o lanzarse a la bella locura de una sucesión de juguetonas notas que dan forma a la melodía de una vida.
Cada parte del mundo tiene su propia partitura. Sobre un banco cualquiera de la piedra histórica de Galway, ¿quién escuchará los relatos del viento?...
Un equipo de científicos españoles han desarrollado una especie de lengua electrónica capaz de catar vinos de manera que puede testar su calidad e incluso la edad del mismo. En colaboración con un equipo alemán, han ideado este dispositivo que hace uso de seis sensores capaces de medir factores como el nivel de alcohol, la acidez o el azúcar, acelerando así todos los procesos de control por los que generalmente pasa este preciado producto.
Ayer estuve hablando con mis amigos sobre los huevos que dan las gallinas de nuestro amigo Luismi, y he pensado que era bueno recordar aquella notita al respecto que yo escribía en mi blog de Yo Dona, hace ya unos años. Mando un consejo de cómo hacer un huevo rápido y delicioso al microondas: roper el huevo en una taza, bol o plato, taparlo y meterlo en el microondas a la máxima potencia. En poco más de dos minutos, cuando escuches el segundo o tercer romper del huevo, sácalo. Le añades una pizca de sal Maldón y... ¡a mojar!
El artículo de Yo Dona
Hay huevos y huevos...
Hace unos días Toñi Vicente nos daba unos consejos para saber comprar bien los huevos en el mercado. Pero, siendo sinceros, ¿cuántos podemos decir que hemos probado un huevo de verdad? De verdad quiere decir haber probado esos huevos con la yema rojiza, vivaz, melosos y con una textura que nada o poco tienen que ver con los que compramos en el supermercado. La suerte está en encontrar a algún agricultor que te venda algunos huevos recién puestos... Yo tengo la fortuna de tener un amigo de un pueblito cercano a Cuéllar. Mi amigo Luismi llegó el otro día, cual Paco Martínez Soria, con una cesta de huevos "del corral de mi padre", me decía. ¡Y no veas! ¡No hay nada mejor que unos buenos huevos! Pero con las mismas, y viendo que en mi casa no sé qué hacer para que las plantas no se me mustien, me cuenta que una vez que haya consumido los huevos ponga las cáscaras a secar en el horno (ya sabes a baja temperatura), las pulverice en la batidora y el polvillo que me queda como resultado es una magnífica harina de hueso que es un buen fertilizante para tus plantas.
Las cosas de la 'niña' Julia
-
Siempre he creído que la cultura se transmite a través de una mesa: ¿qué
comemos? Así somos. ¿Cómo cocinamos? Así ha sido nuestra historia. ¿Cómo nos
compo...
Ya está a la venta en cualquier librería de España
El cortijo de La Bruja
Se alquila durante todo el año
Sara Cucala
Spain
Periodista y filóloga, escritora de artículos de viajes y gastronomía para diversos medios de comunicación nacionales e internacionales.
Autora del libro 'Desayunos en Madrid' (RBA)